Siglo XIX
Partida carlista en Camposolillo (1869)
El alzamiento carlista del verano de 1869 fue un levantamiento armado que tuvo lugar principalmente en León, Castilla la Vieja y La Mancha. El levantamiento estuvo estrechamente relacionado con la cuestión religiosa suscitada por la Constitución de 1869, cuyo artículo 21 introdujo la libertad de cultos y rompió con el principio de unidad católica que había caracterizado el régimen anterior y que estaba vinculado al Concordato de 1851.
Recordemos que el año anterior tuvo lugar la Revolución de 1868 (la «Gloriosa»), que acabó con el reinado de Isabel II tras una crisis financiera que ya venía de 1866. En León, el levantamiento se centra en Astorga y la capital, apoyándose principalmente en el clero, que recluta sus fuerzas entre los parroquianos.
El 27 de julio de 1869 se alzaron en armas 200 hombres procedentes de Redipollos, Cofiñal, Lillo, Camposolillo, Vegamián y Boñar, que hicieron su entrada en ésta última población en la mañana del día 28. A las siete de la tarde de ese día llegó a Las Bodas el comandante general de las fuerzas reales, que iba a ponerse el frente del grupo.
Lorenzo Frías, cura párroco de Camposolillo en ese momento (1849-1874), organizó una partida en nuestro pueblo.
Al amanecer del día 29 tomó el mando de la fuerza Pedro Balanzátegui (1816-1869), dos veces alcalde de León (1857-1859 y 1867-1868). El objetivo era liderar el levantamiento carlista en León, propagarlo a Palencia y Santander y ayudar al movimiento en Pamplona.
La cosa acabó muy mal: a las 11 de la mañana del 4 de agosto, la partida de Balanzátegui fue alcanzada en Prioro por fuerzas gubernamentales mandadas por Mariano Acevedo (diputado y jefe de una fuerza de tiradores de León), apoyadas por 45 lanceros y posteriormente por la Guardia Civil. La partida fue finalmente dispersada. Balanzátegui, tras conseguir escapar de la persecución, fue capturado en Valcobero y fusilado al amanecer del 6 de agosto de 1869. Otros integrantes de la partida fueron hechos prisioneros y trasladados a León
Los religiosos sublevados también sufrieron consecuencias: el 20 de agosto siguiente, el juez de Riaño emplaza vía Boletín Oficial de León a Lorenzo Frías, párroco de Camposolillo, Pedro Fernández, de Solle, Antonio Rodríguez, de Reyero y otras personas, a presentarse en prisión dictada por aquel.



Lo que sigue es historia: el Gobierno Provisional (1868-1871), Amadeo de Saboya (1871-1873), la Primera República (1873-1874) y el regreso de la monarquía con Alfonso XII (1874 hasta 1885).
